miércoles, 12 de septiembre de 2012

Espaguetis con albóndigas

¡Oh dios mío!

Qué perfección en un plato tan poco perfecto como lo es este. Poco perfecto porque es un plato realmente sencillo, desde mi punto de vista, pero tremendamente llamativo y muy rico.


La pasta es un alimento básico que se puede combinar con casi cualquier cosa, sólo  hay que echar imaginación. Carne, pescado, incluso fruta, son diferentes variantes que podemos utilizar. Dependiendo de en qué época del año estemos, apetece más una cosa que otra, porque en verano las ensaladas fresquitas apetecen más que, por ejemplo, una lasaña al horno (aunque yo me la como igual de a gusto).

No se dónde vi el plato, pero un día que hice albóndigas en salsa, me animé y añadí pasta. Aquí os dejo la receta.

Ingredientes para 4 personas:

20 albóndigas (yo cometo el pecado de comprarlas ya preparadas)
200 gr de pasta larga
1 lata grande de tomate triturado
1 cebolla
2 dientes de ajo
1/2 vaso de vino blanco
Aceite
Sal
Azúcar

Preparación:
1) Ponemos a hervir agua con sal para la pasta en una olla
2) En una sartén con aceite, a fuego medio, salteamos brevemente los ajos, con cuidado de que no se quemen, y añadimos la cebolla picada lo más fina posible. Añadimos una pizca de sal.
3) Cuando la cebolla se empiece a transparentar se añade la lata de tomate. El tomate debe cocinarse durante al menos 15 minutos. Hay que remover cada poco tiempo para que no se pegue en el fondo.
4) Se añade el vino blanco.
5) A los 10 minutos se prueba y se corrige de sal y de azúcar.
6) Se fríen las albóndigas en abundante aceite muy caliente y se reservan.
7) Cuando la salsa esté lista, se añaden las albóndigas y se dejan a fuego suave unos 5 minutos más, mientras escurrimos la pasta y la repartimos en los platos. 
8) Una vez está todo fuera del fuego, se reparten las albóndigas y la salsa por encima de la pasta, ¡y a la mesa!


¿Os gusta la receta? Espero que sí. Un saludo.

jueves, 30 de agosto de 2012

Helado de dulce de leche

¡Perdón, perdón, perdón!

Tengo esto abandonado, lo se, pero el verano es lo que tiene. Como prometí el otro día por twitter (para los que no me sigáis todavía, es @claucocinitas) y en Facebook, tengo varias recetas pendientes y aquí va una de ellas.

A mi el helado me gusta todo el año, no solo en verano. Por tanto no es tarde para que probéis esta receta, que es realmente deliciosa :) Este es uno de los sabores que más me gusta, tan "dulce" y cremoso. Los helados de dulce de leche que hay en el mercado están muy, muy buenos, y tenía miedo de que este me saliese fatal, pero la verdad es que superó todas mis expectativas. La receta la saqué de Las Recetas de Mamá.



Ingredientes para un tupper generoso:

300 ml de leche
300 ml de nata
3 yemas 
400 gr de dulce de leche

Preparación

1) Calentar la leche y la nata, juntas, a fuego lento.
2) Batir las yemas junto con el azúcar invertido y añadir a la mezcla anterior. Mantener a fuego lento.
3) Cuando la mezcla "tome cuerpo" añadir el dulce de leche y remover hasta que se disuelva. La mezcla debe ser líquida.
4) Dejar enfriar totalmente en la nevera, durante al menos 3 horas.
5) Si tenemos heladera, la ponemos en marcha y vamos vertiendo poco la mezcla. Este proceso se llama mantecar. En mi caso, a los 20 minutos la mezcla ya era helado, había aumentado su tamaño considerablemente y estaba mucho más espesa. Si no tenéis heladera, una vez este fría la mezcla la metéis en el congelador. Cada dos horas debe batirse para que se quede cremoso, con una batidora manual (o con un robot, supongo, si tenéis. No lo tengo muy claro, pero supongo que se puede). Por lo que he estado leyendo, debería batirse al menos 3 veces para que el helado quede bien.
6) Una vez mantecado el helado, dejar reposar en el congelador 2 horas para que madure.


¡Y ya está! Me pareció realmente sencillo de preparar, y muy bueno de degustar. Lo único que me falló fue el caramelo. Normalmente este helado es "dulce de leche con caramelo", solo que no es caramelo, es toffe. Y yo no me di cuenta hasta que lo probé con mi bote de caramelo normal. Así que tengo pendiente buscar, preparar, y enseñaros la receta del caramelo tipo toffe para rematar la receta. 

Por supuesto, si queréis, podéis añadir frutos secos, trozos de galleta... lo que queráis. En en caso de hacerlo con heladera, se haría en los últimos minutos de mantecado. En el caso de hacerlo manualmente, no sabría bien qué aconsejaros, pues la batidora seguramente desharía los tropezones. 

Espero que os haya gustado y que la hagáis en casa :)



martes, 10 de julio de 2012

Heladera (y receta de azúcar invertido)

¡Hola a todos y todas!

Como bien dice el título de la entrada de hoy... ¡ya tengo heladera, yupiiiiiiii! Porque no hay cosa que me chifle más que el helado. Da igual que sea invierno que verano, si en el congelador de mi casa hay helado, su vida será muy corta.

Como ya sabéis, hace poco que adquirimos una KitchenAid (KA para los amigos). Tiene un montón de accesorios que me encantaría tener, pero el que más me llamaba la atención era la heladera, así que la pedimos a la par que la KA. No es barata, pero tampoco me parece cara para el resultado que ofrece. Helados cremosos, sorbetes, granizados, y sabiendo en todo momento qué ingredientes estás usando. 

(La imagen no es mía, como dice la marca de agua, pero por si acaso, yo lo menciono. ¡No es mía, no es robada!)

Así que cuando llegó a casa, lo primero que hice fue meterla en el congelador, donde tenía que estar, al menos, 15 horas para funcionar correctamente. Esto es solo para la primera vez, para las siguientes, con 8 es suficiente. Por eso no tengo ¡ni una foto! la ansia de congelarla me superó. Después del trance, llegó la gran pregunta. ¿¡Y ahora qué helado hago?! Así que partí en busca de la receta perfecta, hasta que la encontré: dulce de leche.

Vale, bien, pero... ¿cómo se hace el helado? Yo no se tú, pero yo no tengo ni idea. El primer concepto con el que me topé fue con el de "azúcar invertido". Suena fatal, admitámoslo. Pero resulta que este azúcar es el que logra que los helados no se cristalicen, y queden taaaan cremosos. Es decir, que el azúcar invertido, es mi nuevo mejor amigo. Por eso os traigo la receta, que es muy, muy fácil y rápida de preparar:



Ingredientes

150 ml de agua
350 gr de azúcar
1 sobre blanco
1 sobre morado

Preparación

1) Poner el agua al fuego, y cuando llegue a los 50ºC añadir el azúcar
2) Cuando llegue a los 80ºC (lo podéis saber por el humo) añadir el sobre blanco
3) Quitar la cazuela del fuego y dejar enfriar hasta los 65ºC (un minuto o así) y añadir el sobre morado poco a poco
4) Dejar enfriar y guardar en un tarro limpio


¿Y qué es eso de "sobre blanco" y "sobre morado"? Pues son los sobre gasificantes de toda la vida, que aquí os enseño en la foto. Yo los he comprado en mercadona. El azúcar invertido se puede conservar durante muchos meses, siempre en un lugar "fresco y seco". Espero que esta receta os sirva. La receta del helado, próximamente ;)

La receta del azúcar invertido la he sacado de las recetas de mamá

miércoles, 4 de julio de 2012

Tarta de queso sin horno

¡Hola a todos y todas!

Lo primero que hice cuando mi chico me regaló la KitchenAid fue preguntarle qué quería que le preparase. Porque cocinar me encanta, pero me encanta más aún cocinar para los demás. Es una bonita sensación la de preparar algo, y que salga bonito y bueno. Se que no soy nada modesta, ¡pero me gusta tanto que me digan lo bien que me salen las cosas! Así que nada, la primera petición que me hizo fue tarta de queso.



En este caso la tarta que he preparado es de queso tipo filadelfia sin hornear. Es muy sencilla, y el resultado es espectacular. También es bastante versátil, porque el elemento de la mermelada (totalmente necesario) puede cambiar a gusto del consumidor, dando a la tarta matices muy diferentes. 

La receta original la he sacado de Recetas de rechupete aunque yo he hecho unos pequeños cambios a mi gusto. ¡Aquí os la dejo!


Ingredientes para 8-10 raciones

30 galletas tipo Galleta María
100 g de mantequilla sin sal
250 g de leche condensada
300 g de queso tipo filadelfia
10 g ó 6 láminas de gelatina neutra
200 ml de nata para montar
2-3 cucharadas soperas de azúcar para la nata 
250 ml de agua
Mermelada al gusto

Preparación
0) Guardar la nata en la nevera al menos una hora antes de montarla, y a ser posible, también el recipiente donde vamos a batirla. Evitará que baje la nata.
1) Triturar las galletas con la picadora o con un mortero.
2) Calentar la mantequilla al microondas. Cuando esté derretida, añadir a las galletas.
3) Colocar la mezcla de las galletas en el fondo de nuestro molde, chafando con una cuchara o con las manos (¡limpias!). Guardar en la nevera. 
4) Mezclar el queso y la leche condensada, y batir hasta que quede uniforme. Reservar.
5) En un bol poner el vaso de agua bastante caliente y las láminas de gelatina hasta que se disuelvan totalmente.
6) Montar la nata con las cucharadas de azúcar. Mucho cuidado con no pasarse, o haremos mantequilla.
7) Añadir a la mezcla del queso y la leche condensada la gelatina disuelta y batir suavemente hasta que se incorpore.
8) Añadir la nata a la mezcla con movimientos envolventes para que no baje. (Hasta que esto no ocurra, mejor guardarla en la nevera, que baja enseguida).
9) Sacamos de la nevera el molde y añadimos la mezcla. Guardar en la nevera varias horas, recomendable de un día para otro. 
10) Añadimos mermelada al gusto (de fresas, moras, frutas del bosque...), desmoldamos, y a disfrutar :)




Comentarios:
Yo esta receta la he hecho con la KitchenAid. Si tenéis algún robot, las indicaciones son las mismas: cuando digo batir, batimos en el vaso con la mariposa, cuando monto la nata, con las varillas... Lo único que hice "a mano" fue mezclar la nata con la mezcla, para que no bajase. Igualmente, si tenéis batidora manual, se puede hacer perfectamente.


¡Espero que os guste!

martes, 3 de julio de 2012

KitchenAid

¡Hola a todos y todas!

Se que ando un poco (y un mucho) desaparecida, pero por fin he terminado los exámenes, por fin he terminado la mudanza, y por fin tengo tiempo para actualizar. Hoy no traigo receta, os traigo las fotos de mi nuevo, adelantado, y maravilloso regalo de cumpleaños, una pedazo de KitchenAid que me ha regalado mi chico :)



Se trata de esta maravilla. Para los que no sepáis qué es, se trata de un robot de cocina que, como su propio nombre indica, nos ayuda en la cocina. El robot viene con unas varillas (gigantes), una pala mezcladora y un gancho amasador. Como veis, el diseño es precioso, o por lo menos a mi me lo parece. Hay muchos colores diferentes, pero el verde manzana me cautivó por completo. ¿Qué hace este cacharro? Se trata de una ayuda a la hora de mezclar, batir, amasar... no cocina, no tiene nada que ver con la Thermomix, y desde mi punto de vista está mucho más enfocada a la repostería que a la cocina tradicional. No es algo que te pueda ayuda a hacer unas lentejas, o un cocido, más bien algo que te mezcla la masa de un bizcocho para que tú solo tengas que meterlo en el horno.



Tiene un vaso de 4'8 litros de capacidad, lo cual es mucho, pero realmente es genial si tienes que hacer mucho de todo, porque además te sobra espacio para trabajar. No se vosotros, pero mis ensaladeras se quedaban ya bastante cortas a la hora de hacer postres grandes. Además, el vaso tiene un asa comodísima, y se enrosca en la base, lo cual evita desastres. El cabezal del robot es abatible para que se pueda quitar el vaso con facilidad. 


Para no quedarme corta, a la vez que compramos la maquinita, ¡compramos su heladera! Esta máquina tiene multitud de accesorios, desde la ya mencionada heladera, rallador, exprimidor, ensalchichador (accesorio que te permite hacer tus propias salchichas/longanizas), accesorio para hacer pasta, para raviolis, y muchos más. Pero yo quería la heladera. Todavía no la tengo en mi poder, cuando la tenga, prepararé otra entrada, prometido ;)


Y nada más que contaros, más que ya la he probado, ya he hecho una tarta, y lo más seguro es que mañana os enseñe el resultado.


¡Besos!

viernes, 8 de junio de 2012

Salmorejo


Me encanta preparar este plato en verano, no hay semana que no esté en mi nevera. A parte de ser fresco, es sencillo de preparar, y además nos gusta mucho. 


En casa lo solemos tomar como comida única, pues entre el pan que lleva, el jamón y el huevo duro, es suficiente. ¡Espero que os guste!

Ingredientes para 4-6 raciones
2 kilos de tomates maduros
1 barra de pan (del día anterior)
½  de vinagre de vino (del blanco)
150 ml de aceite de oliva
Un puñado de sal
2 dientes de ajo
1 huevo duro por cabeza
Tacos de jamón

Preparación
1) Se lavan los tomates y se quitan los pedúnculos
2) Se pelan y se cortan a trozos
3) Batir o triturar los tomates
4) Añadir el aceite, el vinagre, los dientes de ajo, y el pan
5) Batir otros 5 minutos
6) Pasar la sopa por un pasa puré para que quede muy fina (opcional)
7) Servir con taquitos de jamón y un huevo duro


Por supuesto, estas son mis indicaciones, pero podéis adaptar la receta como más os guste. Hay mucha gente a la que no le gusta tanto ajo en el salmorejo y con medio diente tiene suficiente... a nosotros es que nos gusta mucho :D Lo mismo pasa con el vinagre, o con el aceite. El pan, podéis usar el que queráis, blanco, integral, con semillas... sale rico de todas maneras. 
Recomiendo guardar el salmorejo un par de horas en la nevera antes de servir.

Ya sabéis que para cualquier duda o consulta estoy disponible en claucocinitas@gmail.com

Hasta pronto!

jueves, 5 de abril de 2012

Bizcocho de mantequilla

¡Hola a todos!

Se que he estado un poco ausente, pero lo voy a compensar a partir de ahora. Tal y como el título dice, esta receta es de un bizcocho. Es muy fácil de preparar, y muy económico también. Es el bizcocho perfecto para un desayuno o merienda, acompañándolo con café, infusión, chocolate... Me vais a perdonar que no tenga fotos, pero es que no tengo ni idea de dónde está mi cámara de fotos. ¿Y eso? ¡Ah, que no lo he dicho! Me he mudado de casa. Es por eso que he estado ausente, pero ya estoy asentada. Prometo hacerlo de nuevo dentro de poco y añadir las fotos.

Ingredientes para 10 raciones generosas
185 gr de mantequilla sin sal
400 gr de azúcar
325 gr de harina
185 gr de leche
1 sobre de levadura tipo Royal
2 cucharadas de extracto de vainilla (o de lo que queráis)
4 huevos medianos
1/2 cucharada de bicarbonato

1) Precalentar el horno a 160º
2) Poner los ingredientes, todos juntos, en un bol
3) Batir hasta que se blanquee la mezcla (unos dos minutos)
4) Engrasar el fondo del molde, o poner papel vegetal o de hornear
5) Hornear durante una hora aprox. a 160º

Datos de interés
El bizcocho me ha salido bastante grande, si queréis que os salga más pequeño, dividid las medidas entre dos. El aroma que he usado es de vainilla, pero podéis poner agua de azahar, ralladura de naranja o limón, extracto de coco... ¡acepta todos los sabores! Por supuesto, acepta también unas riquísimas nueces a trocitos, o piñones, o pasas... la próxima vez que lo haga (para la sesión de fotos) pienso añadirle algo, ya os contaré que tal.

Como veis, no puede ser más fácil. Espero que os guste ;)