martes, 10 de julio de 2012

Heladera (y receta de azúcar invertido)

¡Hola a todos y todas!

Como bien dice el título de la entrada de hoy... ¡ya tengo heladera, yupiiiiiiii! Porque no hay cosa que me chifle más que el helado. Da igual que sea invierno que verano, si en el congelador de mi casa hay helado, su vida será muy corta.

Como ya sabéis, hace poco que adquirimos una KitchenAid (KA para los amigos). Tiene un montón de accesorios que me encantaría tener, pero el que más me llamaba la atención era la heladera, así que la pedimos a la par que la KA. No es barata, pero tampoco me parece cara para el resultado que ofrece. Helados cremosos, sorbetes, granizados, y sabiendo en todo momento qué ingredientes estás usando. 

(La imagen no es mía, como dice la marca de agua, pero por si acaso, yo lo menciono. ¡No es mía, no es robada!)

Así que cuando llegó a casa, lo primero que hice fue meterla en el congelador, donde tenía que estar, al menos, 15 horas para funcionar correctamente. Esto es solo para la primera vez, para las siguientes, con 8 es suficiente. Por eso no tengo ¡ni una foto! la ansia de congelarla me superó. Después del trance, llegó la gran pregunta. ¿¡Y ahora qué helado hago?! Así que partí en busca de la receta perfecta, hasta que la encontré: dulce de leche.

Vale, bien, pero... ¿cómo se hace el helado? Yo no se tú, pero yo no tengo ni idea. El primer concepto con el que me topé fue con el de "azúcar invertido". Suena fatal, admitámoslo. Pero resulta que este azúcar es el que logra que los helados no se cristalicen, y queden taaaan cremosos. Es decir, que el azúcar invertido, es mi nuevo mejor amigo. Por eso os traigo la receta, que es muy, muy fácil y rápida de preparar:



Ingredientes

150 ml de agua
350 gr de azúcar
1 sobre blanco
1 sobre morado

Preparación

1) Poner el agua al fuego, y cuando llegue a los 50ºC añadir el azúcar
2) Cuando llegue a los 80ºC (lo podéis saber por el humo) añadir el sobre blanco
3) Quitar la cazuela del fuego y dejar enfriar hasta los 65ºC (un minuto o así) y añadir el sobre morado poco a poco
4) Dejar enfriar y guardar en un tarro limpio


¿Y qué es eso de "sobre blanco" y "sobre morado"? Pues son los sobre gasificantes de toda la vida, que aquí os enseño en la foto. Yo los he comprado en mercadona. El azúcar invertido se puede conservar durante muchos meses, siempre en un lugar "fresco y seco". Espero que esta receta os sirva. La receta del helado, próximamente ;)

La receta del azúcar invertido la he sacado de las recetas de mamá

miércoles, 4 de julio de 2012

Tarta de queso sin horno

¡Hola a todos y todas!

Lo primero que hice cuando mi chico me regaló la KitchenAid fue preguntarle qué quería que le preparase. Porque cocinar me encanta, pero me encanta más aún cocinar para los demás. Es una bonita sensación la de preparar algo, y que salga bonito y bueno. Se que no soy nada modesta, ¡pero me gusta tanto que me digan lo bien que me salen las cosas! Así que nada, la primera petición que me hizo fue tarta de queso.



En este caso la tarta que he preparado es de queso tipo filadelfia sin hornear. Es muy sencilla, y el resultado es espectacular. También es bastante versátil, porque el elemento de la mermelada (totalmente necesario) puede cambiar a gusto del consumidor, dando a la tarta matices muy diferentes. 

La receta original la he sacado de Recetas de rechupete aunque yo he hecho unos pequeños cambios a mi gusto. ¡Aquí os la dejo!


Ingredientes para 8-10 raciones

30 galletas tipo Galleta María
100 g de mantequilla sin sal
250 g de leche condensada
300 g de queso tipo filadelfia
10 g ó 6 láminas de gelatina neutra
200 ml de nata para montar
2-3 cucharadas soperas de azúcar para la nata 
250 ml de agua
Mermelada al gusto

Preparación
0) Guardar la nata en la nevera al menos una hora antes de montarla, y a ser posible, también el recipiente donde vamos a batirla. Evitará que baje la nata.
1) Triturar las galletas con la picadora o con un mortero.
2) Calentar la mantequilla al microondas. Cuando esté derretida, añadir a las galletas.
3) Colocar la mezcla de las galletas en el fondo de nuestro molde, chafando con una cuchara o con las manos (¡limpias!). Guardar en la nevera. 
4) Mezclar el queso y la leche condensada, y batir hasta que quede uniforme. Reservar.
5) En un bol poner el vaso de agua bastante caliente y las láminas de gelatina hasta que se disuelvan totalmente.
6) Montar la nata con las cucharadas de azúcar. Mucho cuidado con no pasarse, o haremos mantequilla.
7) Añadir a la mezcla del queso y la leche condensada la gelatina disuelta y batir suavemente hasta que se incorpore.
8) Añadir la nata a la mezcla con movimientos envolventes para que no baje. (Hasta que esto no ocurra, mejor guardarla en la nevera, que baja enseguida).
9) Sacamos de la nevera el molde y añadimos la mezcla. Guardar en la nevera varias horas, recomendable de un día para otro. 
10) Añadimos mermelada al gusto (de fresas, moras, frutas del bosque...), desmoldamos, y a disfrutar :)




Comentarios:
Yo esta receta la he hecho con la KitchenAid. Si tenéis algún robot, las indicaciones son las mismas: cuando digo batir, batimos en el vaso con la mariposa, cuando monto la nata, con las varillas... Lo único que hice "a mano" fue mezclar la nata con la mezcla, para que no bajase. Igualmente, si tenéis batidora manual, se puede hacer perfectamente.


¡Espero que os guste!

martes, 3 de julio de 2012

KitchenAid

¡Hola a todos y todas!

Se que ando un poco (y un mucho) desaparecida, pero por fin he terminado los exámenes, por fin he terminado la mudanza, y por fin tengo tiempo para actualizar. Hoy no traigo receta, os traigo las fotos de mi nuevo, adelantado, y maravilloso regalo de cumpleaños, una pedazo de KitchenAid que me ha regalado mi chico :)



Se trata de esta maravilla. Para los que no sepáis qué es, se trata de un robot de cocina que, como su propio nombre indica, nos ayuda en la cocina. El robot viene con unas varillas (gigantes), una pala mezcladora y un gancho amasador. Como veis, el diseño es precioso, o por lo menos a mi me lo parece. Hay muchos colores diferentes, pero el verde manzana me cautivó por completo. ¿Qué hace este cacharro? Se trata de una ayuda a la hora de mezclar, batir, amasar... no cocina, no tiene nada que ver con la Thermomix, y desde mi punto de vista está mucho más enfocada a la repostería que a la cocina tradicional. No es algo que te pueda ayuda a hacer unas lentejas, o un cocido, más bien algo que te mezcla la masa de un bizcocho para que tú solo tengas que meterlo en el horno.



Tiene un vaso de 4'8 litros de capacidad, lo cual es mucho, pero realmente es genial si tienes que hacer mucho de todo, porque además te sobra espacio para trabajar. No se vosotros, pero mis ensaladeras se quedaban ya bastante cortas a la hora de hacer postres grandes. Además, el vaso tiene un asa comodísima, y se enrosca en la base, lo cual evita desastres. El cabezal del robot es abatible para que se pueda quitar el vaso con facilidad. 


Para no quedarme corta, a la vez que compramos la maquinita, ¡compramos su heladera! Esta máquina tiene multitud de accesorios, desde la ya mencionada heladera, rallador, exprimidor, ensalchichador (accesorio que te permite hacer tus propias salchichas/longanizas), accesorio para hacer pasta, para raviolis, y muchos más. Pero yo quería la heladera. Todavía no la tengo en mi poder, cuando la tenga, prepararé otra entrada, prometido ;)


Y nada más que contaros, más que ya la he probado, ya he hecho una tarta, y lo más seguro es que mañana os enseñe el resultado.


¡Besos!